La paradoja de la productividad en el trabajo


La tecnología ha permitido enormes avances en la productividad personal.

La productividad puede calcularse, básicamente, como la cantidad de valor añadido dividido por costo (económico o de tiempo) necesario para producir algo.

Productividad

Y si bien esta ecuación se parece bastante simple, en primera aproximación, las estrategias para la optimización de la productividad han evolucionado drásticamente en las últimas décadas gracias a las nuevas tecnologías.

Productividad Personal vs Productividad Global

Los ordenadores, hojas de cálculo, correo electrónico y otros avances, han hecho posible que un trabajador sea capaz de producir en un día lo que anteriormente necesita meses o, incluso, un año.

Pero no nos engañemos. Es tentador concluir que si los individuos son capaces de realizar su trabajo mucho mejor y más rápido, la productividad global debe haberse multiplicado. La realidad no es así.

Los datos sugieren que la productividad global sólo ha crecido sólo un 1-2% por año durante el boom de la tecnología. Con miles de millones invertidos durante este período de tiempo, este número es difícil de creer.

Según Ryan Fuller (CEO y co-fundador de VoloMetrix) estamos enfocando equivocadamente el concepto de productividad y, a su vez, gestión del tiempo. Resulta que la productividad de la empresa es diferente que la suma de la productividad personal.

Mejoras en la productividad

Para mejorar realmente la productividad, primero hay que obtener un mayor nivel conocimiento de nuestra organización. Este conocimiento nos servirá para comprender el valor añadido que el trabajo aporta a la empresa.

Además, esta información será útil para determinar que aportan los empleados a las tareas desarrolladas.
Esto es bastante sencillo para el trabajo manual (por ejemplo, líneas de fabricación), pero extremadamente compleja cuando se trata de “trabajo del conocimiento“.

Productividad y Sociedad del Conocimiento

En la sociedad actual el trabajo del conocimiento se realiza por medio de redes de individuos que trabajan conjuntamente, con frecuentes cambios en los objetivos y diferentes grados de contexto.

Los muchos avances tecnológicos que mejoran la productividad, a los que se ha hacho referencia anteriormente, en realidad contribuyen a hacer de esta tarea aún más compleja. Esto se debe a que han permitido a las empresas tener el trabajo cada vez más distribuido, que sea global y en tiempo real.

Entonces ¿Cómo se puede entender realmente lo que los empleados están haciendo a nivel empresarial? ¿Se puede evaluar si la productividad basada en un conjunto de métricas financieras? ¿Cómo evaluar la productividad basandose operativas de carácter retrospectivas e inflexibles? ¿Cómo tratar con métricas evaluadas por semana, si no es mensual o trimestral?

De lo general a lo particular

Para ser claros, la productividad individual es a menudo un objetivo valioso. Pero los gestores también tienen que dejar de pensar en la productividad a nivel de individuo, o incluso equipo.

Es hora de empezar a cambiar a una mentalidad organizativa y a un conjunto de herramientas nuevas. Esto proporcionará una visibilidad completa de lo que realmente se está consiguiendo con el trabajo. Se obtendrá una visión del trabajo en conjunto y donde se consigue (o no) crear valor.

Acercarse a la gestión de esta manera requerirá nuevos enfoques y no siempre será fácil, pero la comprensión profunda de lo que realmente está sucediendo desde el primer día tendrá amplias repercusiones en las estructuras corporativas, procesos y equipos (de hecho, la empresa en cuestión está reconsiderando todo esto).

Conclusión

La meta última, aunque sea difícil de alcanzar, es obtener una gran organización en la que todos los “trabajadores del conocimiento” tienen plena consciencia del trabajo, poseen herramientas y tienen apoyo para enfocar su tiempo en los procesos de mayor valor para la empresa.

Eso es importante, no sólo para aumentar la productividad real que se obtendrá a nivel organizativo, sino también para que cada empleado finalmente tendrá una idea clara de lo que importa y cómo tener éxito.

Una empresa sabrá que han logrado este estado cuando las beneficios de productividad personal se suman a los de la empresa.

El Programa de Tecnologías de Fabricación y la Productividad

Un buen programa de tecnologías de fabricación ayuda a definir los objetivos, cambiar el enfoque de trabajo y determinar las herramientas necesarias para mejorar la productividad.

Sirve para que cada individuo sea capaz identificar los procesos de valor. Además les proporciona los medios para enforcar su tiempo.

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Fuentes

The Paradox of Workplace Productivity

1 comentario en “La paradoja de la productividad en el trabajo

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