En lo alto de la montaña, donde el viento susurraba entre pinos centenarios y cerezos en flor, el maestro Hoshin contemplaba el jardín en silencio. Cada piedra parecía colocada con intención. Cada hoja, en su sitio. Ren caminaba despacio por el sendero cuando el maestro habló sin mirarlo: —Ren… ese bonsái ha crecido demasiado. Pódalo. […]
