En lo alto de la montaña, donde el viento recorría los cedros centenarios y hacía susurrar las hojas de los arces japoneses, se alzaba un pequeño templo de madera. Allí vivían dos monjes zen. El primero era Hoshin. Dicen que tenía ciento veinte años. Nadie sabía si era cierto. Algunos afirmaban que había visto pasar […]
